martes, 4 de enero de 2011

Infierno 2


Escribir

Se escribe para rescatar la palabra, único vehículo que ahora nada dice; postes sujetos al silencio.
La palabras se degradan en el ahora, inciertas como las caricias en un cuerpo ajeno que se nombra de otras maneras, de otros días, de otros sueños. La palabra se habita de imágenes.
Escribir es sumarse a la condena perpetua, escribir es dejar la vida en un extremo de la carretera al precio que sea, convertirse en un espectador, en un traidor, el camuflaje necesario para existir. La escritura da la parte de sensibilidad para no ver en la vida mas allá que el pincelazo del absurdo posible que una vez encerrado en el calabozo, puede andar delatando nuestra voz, pero tiene límites y estas son las fronteras que no podemos cruzar.
Condenados en vida no podemos arrullar a la muerte, podemos rasgarle el traje y tomar de vez en cuando una pierna, pero no plena, completa, algún detalle se olvida y son estos detalles los que paradójicamente dan libertad a los personajes. Escribir es suprimirse, habitar otros mundos, hacer de las letras su valía, componer lo que está deshecho.
Escribir es una metáfora de quién se arroja al nirvana y se siente engañado. Y hay tantos engaños que se pueden sorber como un buen helado, una nieve en un día caluroso, con traje de baño, gafas oscuras y sandalias.
Escribir es compartir una tarde en silencio en un parque cualquiera con un amigo al que jamás volveremos a ver.

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http://www.palabrasmalditas.net/portada/infierno/916-antitodo/849-escribir.html

1 comentario:

  1. Me gusta cómo describes el carácter efímero de la palabra y qué decir de la escritura que intenta rescatarla como dices... lo rescatas y creo que lo haces bien..

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